Promediando la primera mitad del siglo 20 se produjo un incendio en una escuela católica norteamericana donde fallecieron numerosos niños y varias religiosas. Al entrar en las ruinas del establecimiento un bombero halló los cuerpos sin vida de los pequeños alumnos, tomó a uno en sus brazos y con desasosiego salió al exterior. Un fotógrafo inmortalizó la escena convirtiéndose, casi mundialmente, en la imagen del dolor a la que se debe enfrentar un bombero.
A fines de agosto de 2000, con motivo de celebrar los 20 años de Bomberos Voluntarios Villa Elisa, la Comisión Directiva de Bomberos de Ensenada resolvió donar a sus ahijados el Monumento al Bombero, que emplazado en esa ciudad, era objeto de continuos ataques de vandalismo. El monumento fue restaurado por las señoras Liliana Diaz y Claudia Canabal integrantes de la Escuela de Artes de Berisso, a cargo de la profesora Susana Lombardo, quienes además, se encargaron de su emplazamiento en nuestra ciudad, siendo inaugurado el 9 de septiembre de 2000.
En el presente año por inciativa del señor Carlos Alberto Putallaz, socio de la Institución , se presentó un proyecto ante el Honorable Concejo Deliberante para denominar a la plazoleta donde se encuentra el monumento, como “Plazoleta del Bombero Voluntario”. El cuerpo legislativo aprobó este pedido a través de la ordenanza Nº 1322 del 30 de mayo de 2005 y el 2 de junio, día del bombero voluntario se instituyó como tal. |
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